Editorial Carreteras Nº 240 • Año 2023

Un parking seguro para camiones en Murcia

A secure roadside parking area in Murcia

La Red Transeuropea de Transporte RTE-T cuenta con 136.700 kilómetros de carreteras, articulados bajo la definición de “Red global”, que es aquella que garantiza la accesibilidad y conectividad de todas las regiones de la UE. De ellos, 49.700 kilómetros se consideran “Red básica”, es decir, autopistas o autovías que disponen de zonas de estacionamiento seguras y protegidas, e infraestructuras de combustibles alternativos limpios, y que se califican como estratégicas para lograr los objetivos de desarrollo de la RTE-T.

En septiembre de 2020, el Tribunal de Cuentas Europeo evaluó los avances de los países miembros para completar tanto la red global -que debe estar terminada en 2050- como la básica -cuyo plazo para ser concluida se extiende hasta el año 2030-.

Entre las conclusiones de esta auditoría, la institución fiscalizadora europea ponía de manifiesto el hecho de que el desarrollo de la red básica está progresando, con resultados positivos para la población. No obstante, “algunos factores clave impiden la plena funcionalidad” de estas infraestructuras viarias, subrayaba el Tribunal, poniendo el acento en dos aspectos destacados como prioritarios:

Garantizar que los Estados miembros cuenten con una planificación adecuada para finalizar toda la red básica de la RTE-T en 2030, indicando los plazos y la disponibilidad presupuestaria.


Adoptar las medidas apropiadas para mejorar el mantenimiento de estas carreteras, y proporcionar a los Estados miembros información sobre los recursos financieros necesarios para cubrir los costes de mantenimiento a largo plazo de la infraestructura existente y planificada, entre ellos el Mecanismo “Conectar Europa”.



El 22 de junio de 2023, la Comisión Europea anunciaba a bombo y platillo una lluvia de millones (6.200) para un total de 107 proyectos de infraestructuras de transporte repartidos por los distintos países que conforman la Unión. Y todo ello bajo el paraguas, precisamente, del Mecanismo “Conectar Europa”.

“Más del 80 % de la financiación apoyará proyectos que ofrezcan una red más eficiente, ecológica e inteligente de ferrocarriles, vías navegables interiores y rutas marítimas”, se aseguraba en el comunicado de prensa difundido. Entre los 107 seleccionados, seis son españoles y en cinco de ellos participa España junto con otros Estados miembros.

Revisando la lista y entre actuaciones ferroviarias, marítimas y de vías navegables interiores, acabamos encontrando una en el ámbito viario: la construcción de una zona de estacionamiento seguro para camiones en el tramo Murcia-Almería.

El informe emitido por el Tribunal de Cuentas Europeo en el año 2020 rezaba: “Las carreteras desempeñan un papel importante en el transporte de la UE, puesto que por ellas circula la mayor parte del tráfico de pasajeros y mercancías”.

Bruselas presiona con los plazos y se lleva las manos a la cabeza porque los Estados miembros no mantienen “adecuadamente” esas infraestructuras viarias esenciales que forman parte de la RTE-E. Pero, cuando se trata de apoyar con recursos, las prioridades son otras, quedando las incongruencias al descubierto. Por ello, es tiempo de volver la mirada a Europa y, sí, también, exigir allí algo más que frases grandilocuentes. Es tiempo de exigir a las instituciones comunitarias sensibilidad y recursos hacia un modo de transporte fundamental para la UE.

Con todo el cariño y el respeto hacia Murcia.

The Trans-European Transport Network (TEN-T) comprises 136,700 kilometers of roads, articulated under the definition of the "Global Network," which guarantees accessibility and connectivity for all regions of the EU. Among them, 49,700 kilometers are considered the "Core Network," namely motorways equipped with secure and protected parking areas, as well as infrastructure for clean alternative fuels. These are deemed strategic to achieve the development objectives of the TEN-T.

In September 2020, the European Court of Auditors assessed the progress of member countries in completing both the global network - expected to be finished by 2050 - and the core network - with a deadline extending to 2030. Among the conclusions of this audit, the European auditing institution highlighted that the development of the core network is progressing, yielding positive outcomes for the population. However, it emphasized that "some key factors hinder the full functionality" of these road infrastructures, pinpointing two highlighted aspects as priorities:

Ensuring that Member States have adequate planning to complete the entire core network of the TEN-T by 2030, indicating deadlines and budget availability.


Adopting appropriate measures to improve the maintenance of these roads and providing Member States with information on the financial resources necessary to cover the long-term maintenance costs of existing and planned infrastructure, including the "Connecting Europe" Mechanism.



On June 22, 2023, the European Commission announced with great fanfare a downpour of millions (6,200) for a total of 107 transport infrastructure projects spread across the various countries comprising the Union. All under the umbrella, precisely, of the "Connecting Europe" Mechanism.

"More than 80% of the funding will support projects that offer a more efficient, ecological, and intelligent network of railways, inland waterways, and maritime routes," it was ensured in the press release disseminated. Among the 107 selected projects, six are Spanish, and Spain participates in five of them alongside other Member States. Reviewing the list and among railway, maritime, and inland waterways actions, we finally find one in the road sector: the construction of a secure truck parking area on the Murcia-Almería link.

The report issued by the European Court of Auditors in 2020 stated: "Roads play an important role in EU transport since the majority of passenger and freight traffic travels on them".

Brussels presses with deadlines and is alarmed because Member States do not "adequately" maintain these essential road infrastructures that are part of the TEN-T. But when it comes to supporting them with resources, priorities lie elsewhere, exposing the inconsistencies.

Therefore, it is time to turn our gaze back to Europe and, yes, also demand more than grandiose phrases there. It is time to demand sensitivity and resources from the community institutions towards a mode of transport that is fundamental for the EU.

With all the affection and respect towards Murcia.