Equidad en el “Pago por Uso” en Carreteras: Desafíos y perspectivas en Europa y España  
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Tribuna

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Un sistema de tarifas por uso puede reducir la congestión en las carreteras al fomentar la distribución del tráfico en diferentes momentos y rutas.





En un mundo en constante evolución, la movilidad y el transporte plantean desafíos crecientes en términos de financiación de infraestructuras y congestión vial, desafíos que han obligado a gobiernos y autoridades a buscar métodos más justos y eficientes para financiar y administrar la descarbonización de las carreteras, y su adecuado mantenimiento y conservación.

Una solución que ha surgido en Europa para abordar estos retos es el “pago por uso”, un enfoque destinado a equilibrar la carga económica y mejorar la gestión del tráfico.

En esta reflexión exploramos los fundamentos de la equidad en el pago por uso y cómo un sistema de tarifas bien diseñado puede beneficiar tanto a los usuarios como a la sociedad en su conjunto.

La equidad en el contexto del pago por uso aplicado a las infraestructuras viarias se refiere a la distribución justa de los costos asociados al mantenimiento y mejora de las vías. Tradicionalmente, las carreteras se han financiado vía presupuestaria, con cargo a las arcas públicas. Sin embargo, este modelo elude el uso que se hace de las infraestructuras así como la eficiencia de los vehículos en términos de consumo de combustible.

Un sistema de pago por uso busca remediar las desigualdades que genera el modelo tradicional al basar las tarifas en el uso real de las carreteras. Los vehículos que recorren más kilómetros o utilizan carreteras en horas punta pagarían más, mientras que los viajes cortos y los vehículos de alta eficiencia serían gravados de manera más justa. Esto no solo reflejaría el desgaste real de las carreteras, sino que también incentivaría a los conductores a considerar opciones como compartir viajes, hacer uso del transporte público o viajar en horarios de menor congestión.

Beneficios sociales y ambientales

La implementación efectiva del pago por uso en carreteras puede tener un impacto positivo en múltiples niveles. En primer lugar, la asignación más justa de los costos puede aumentar la sostenibilidad financiera de las infraestructuras viales, permitiendo un mantenimiento y una expansión adecuados. Esto es especialmente valioso en un momento en que los presupuestos gubernamentales se encuentran bajo presión constante.

Además, un sistema de tarifas por uso puede reducir la congestión en las carreteras al fomentar la distribución del tráfico en diferentes momentos y rutas. Esto no solo agiliza los desplazamientos, sino que también disminuye la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire.

Desafíos y consideraciones

La implementación de un sistema de pago por uso conlleva desafíos, tales como la protección de la privacidad de los datos de los conductores. Los sistemas tecnológicos de recaudación, como los dispositivos de transmisión, también requieren ajustes de seguridad.

Modelos de Pago por Uso en Europa: Diversidad de enfoques

En Europa, diversos países han implementado sistemas de pago por uso en carreteras para abordar los desafíos de financiación y congestión, cada uno con sus propias particularidades y enfoques. A continuación, presentamos algunos ejemplos destacados:

1. Alemania: El sistema alemán de peajes para vehículos pesados se basa en la distancia recorrida y la categoría de emisiones del vehículo. Los camiones pagan una tarifa que se calcula mediante un dispositivo a bordo (OBU) que registra los kilómetros recorridos y las emisiones generadas. Este sistema se ha utilizado durante años y ha sido una fuente significativa de ingresos para el mantenimiento de la infraestructura vial del país germano.

2. Suiza: Suiza ha implementado un sistema de tarifas para vehículos pesados y ligeros en sus carreteras nacionales. Los conductores deben adquirir una viñeta anual que les permite circular por las carreteras de peaje. Además, hay vías alpinas sujetas a un peaje especial durante ciertas temporadas para mitigar la congestión y el impacto ambiental en estas zonas de especial sensibilidad.

3. Países Bajos: Los Países Bajos han introducido un sistema de pago por uso para vehículos pesados basado en kilómetros recorridos. Además, han experimentado con programas piloto para vehículos ligeros. Los conductores pagan una tarifa proporcional a la distancia y la ubicación, lo que fomenta la distribución del tráfico y reduce la congestión.

4. Bélgica: Bélgica ha propuesto un sistema de tarifas kilométricas para vehículos ligeros y pesados. A través de dispositivos GPS, se registrarían los kilómetros recorridos y se aplicarían tarifas en función de la distancia y la ubicación.


Directiva Europea sobre Tarificación de Infraestructuras

La Directiva 2011/76/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, conocida como la Directiva Euroviñeta, establece un marco para la imposición de gravámenes por el uso de infraestructuras viales y para el cobro de peajes en la red transeuropea de carreteras. La Directiva busca promover una mayor equidad en el reparto de los costos de mantenimiento de las carreteras y la internalización de los costos externos, como la congestión y los impactos ambientales.

La Directiva Euroviñeta permite a los Estados miembros de la Unión Europea implementar sistemas de tarificación de acuerdo con sus necesidades y circunstancias. Esto ha llevado a una variedad de enfoques en diferentes países, como los ejemplos mencionados anteriormente.

El caso portugués

Portugal es otro ejemplo interesante de la implementación de un sistema de pago por uso en carreteras en Europa. El país ha adoptado un enfoque único, conocido como "Vía Verde", que utiliza tecnología de radiofrecuencia para permitir a los conductores pagar peajes sin detenerse en las barreras tradicionales. Los usuarios de “Vía Verde” incorporan un dispositivo en su vehículo que se comunica con las antenas instaladas en las autopistas de peaje, lo que permite que los importes se deduzcan automáticamente de una cuenta prepagada.

En Portugal, las tarifas de peaje varían según la distancia recorrida y el tipo de carretera. El modelo luso considera diferentes clases de vehículos y categorías de carreteras para calcular el costo final del peaje. Las autopistas suelen tener tarifas más altas que las carreteras nacionales. Además, las horas punta y las horas valle también pueden afectar a dichas tarifas.

El sistema “Vía Verde” ha sido elogiado por su eficiencia y comodidad. Permite a los conductores viajar sin interrupciones y evita la congestión en las estaciones de peaje. Sin embargo, el modelo no ha estado exento de polémica en su aplicación, cuestionándose su equidad en tanto en cuanto los conductores que no lo utilizan se ven obligados a recurrir a métodos de pago más tradicionales, como ventanillas de peaje y puntos de venta, lo que resulta menos eficiente y más costoso.

En este sentido, Portugal ha estado buscando formas de mejorar su sistema de pago por uso y hacerlo más inclusivo, y se sigue debatiendo sobre la posibilidad de generalizar el uso de Vía Verde, lo que redundaría en un sistema más equitativo para todos los conductores.

La polémica del “Pago por Uso” en España: Reflexiones y propuestas

En España, el debate sobre la implementación del pago por uso en carreteras ha generado discusiones apasionadas, siendo diversas las posturas y propuestas que mantienen diferentes sectores y organizaciones. Desde la Asociación Española de la Carretera hasta el Colegio de Ingenieros de Caminos y la patronal del sector de la Construcción, SEOPAN, se han presentado modelos y consideraciones que reflejan tanto las oportunidades como los desafíos asociados con este enfoque.






Los críticos con este sistema se preocupan por el impacto económico, especialmente en áreas rurales o para aquellos que dependen de sus vehículos para desplazarse.





Visiones divergentes

La polémica en España radica en el equilibrio entre la equidad económica y las preocupaciones prácticas. Por un lado, defensores de la implementación del pago por uso argumentan que podría generar ingresos necesarios para el mantenimiento y mejora de las infraestructuras viales. Además, promovería una asignación más justa de los costos entre los usuarios de las carreteras, incentivando opciones más sostenibles, como el uso compartido de vehículos o el transporte público.

Por otro lado, los críticos se preocupan por el impacto económico en ciertos grupos de la sociedad, especialmente en áreas rurales o para aquellos que dependen en gran medida de sus vehículos para desplazarse. También se han planteado preocupaciones sobre la viabilidad tecnológica y la protección de datos personales en sistemas de recaudación de tarifas.

Propuestas de organizaciones relevantes

Diferentes organizaciones en España han presentado sus propias perspectivas y planteamientos sobre cómo abordar el pago por uso en carreteras:

1. Asociación Española de la Carretera (AEC):La AEC ha promovido la idea de un sistema de "pago por km recorrido" que permita a los conductores elegir cómo y cuándo pagar por el uso de las carreteras. La novedad de su modelo, que denominan “Bono de Movilidad”, reside en que parte de un número determinado de kilómetros gratuitos al año, de manera que se pagaría por un sobreuso de la infraestructura. Abogan por la aplicación de tecnologías inteligentes y sistemas de tarificación flexibles que se adapten a las necesidades individuales.


2. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos: Los ingenieros de caminos han instado a un análisis profundo de los beneficios y desventajas de la implementación del pago por uso. Han enfocado la atención en la necesidad de una planificación estratégica a largo plazo que aborde no solo los aspectos financieros, sino también las implicaciones sociales y ambientales.


3. SEOPAN (Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras: SEOPAN ha sugerido que la implementación del pago por uso podría ser una fuente de financiación adicional para las infraestructuras viales, permitiendo abordar las inversiones necesarias.



Hacia un consenso informativo y participativo

El camino hacia la implementación del pago por uso en España requiere un proceso participativo que involucre a las diversas partes interesadas, incluyendo a los conductores, las organizaciones de transporte, las comunidades locales y los expertos en infraestructura y movilidad. La información clara y precisa sobre los beneficios, los costos y las medidas de mitigación será crucial para construir un consenso sólido y desarrollar un enfoque que considere las complejas realidades del país y proporcione soluciones que beneficien tanto a los usuarios como a la sociedad en su conjunto.