19 de abril de 2026
Así lo puso de manifiesto la Subdirectora General Técnica de la Asociación Española de la Carretera (AEC) durante su intervención en la mesa redonda Infraestructuras resilientes y regenerativas ante fenómenos climatológicos extremos, organizada por El Confidencial en colaboración con Acciona el 17 de abril.
El debate tomó como punto de partida el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos registrados en España durante los últimos años, con especial atención a la dana que afectó a Valencia en octubre de 2024, episodio al que se han sumado otros acontecimientos recientes, como las borrascas en Andalucía, Filomena en Madrid, la erupción del volcán de La Palma o el terremoto de Lorca; todos ellos han situado en el centro de la agenda pública la necesidad de contar con infraestructuras más resistentes, mejor conservadas y preparadas para responder ante situaciones de emergencia.
En el encuentro, que reunió a representantes del sector de la construcción, la ingeniería, la consultoría y la sostenibilidad, De la Peña defendió la necesidad de abordar la resiliencia de las infraestructuras desde una visión global del territorio, subrayando que la planificación no puede centrarse únicamente en los grandes corredores o en las vías con mayor intensidad de tráfico, sino que debe tener en cuenta el conjunto de la red y las necesidades reales de movilidad de los ciudadanos.
La representante de la AEC incidió especialmente en la importancia de disponer de diagnósticos rigurosos y análisis de vulnerabilidad que permitan anticipar riesgos, priorizar actuaciones y adaptar la planificación de las infraestructuras a los nuevos escenarios climáticos. “No somos líderes en planificación”, advirtió, reclamando que el próximo plan de infraestructuras incorpore estos criterios de forma decidida.
La conservación volvió a aparecer como uno de los elementos centrales del debate. Para la AEC, una infraestructura resiliente no puede construirse sobre una red deteriorada. Las carreteras deben estar en buen estado para responder adecuadamente ante episodios extremos, garantizar la movilidad en situaciones críticas y reducir el impacto ambiental del transporte.
En este punto, De la Peña recordó que las carreteras bien conservadas contribuyen también a reducir las emisiones. Según los datos manejados por la Asociación Española de la Carretera, una red en buen estado puede favorecer reducciones de emisiones de hasta el 13%, al mejorar la fluidez del tráfico y disminuir consumos innecesarios asociados al mal estado del firme.
Otro de los asuntos abordados fue el modelo de financiación de las infraestructuras. En línea con la posición que la AEC viene defendiendo desde hace años, Elena de la Peña se mostró favorable al pago por uso, siempre desde una perspectiva equilibrada y territorialmente justa. En su intervención, señaló que este tipo de fórmulas pueden ser positivas para movilizar recursos, pero advirtió de la necesidad de evitar que las zonas menos transitadas queden discriminadas frente a los grandes ejes de transporte.
La mesa contó también con la participación de Fernando Vara, Director Global de Desarrollo de Negocio de Construcción de Acciona; Karolina Anna Mlodzik, socia de Strategy, Risk & Transactions de Infraestructuras y Capital Projects en Deloitte; Ignacio Marinas, miembro del equipo del Observatorio de Sostenibilidad, y Gonzalo Fernández, vocal de la Junta Rectora del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid. El debate estuvo moderado por Alberto Sanz, redactor de El Confidencial.





