El sector reclama un impulso sostenido a la inversión en infraestructuras en una jornada marcada por el anuncio del nuevo plan de conservación del Ministerio

15 de abril de 2026


Madrid acogió ayer una intensa jornada de debate sobre las necesidades de inversión en infraestructuras de transporte, organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. El encuentro reunió a responsables institucionales y a los principales representantes del sector de la construcción y la ingeniería, en un contexto marcado por el deterioro de las redes viarias y el déficit inversor acumulado.

La sesión fue inaugurada por el Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien centró su intervención en la necesidad de cambiar el enfoque de conservación de las infraestructuras viarias en España. En este sentido, anunció la puesta en marcha de un Plan Extraordinario para la mejora de los firmes de la Red de Carreteras del Estado, dotado con 1.629 millones de euros, para el período 2027-2031, con el objetivo de actuar sobre más de 5.000 kilómetros de la red.

El titular de Transportes subrayó que esta iniciativa supone un cambio de paradigma, pasando de una gestión reactiva a una estrategia preventiva, orientada a intervenir antes de que el deterioro alcance niveles críticos. Además, destacó el impacto económico del plan, con una creación de empleo estimada de 18.500 puestos de trabajo y un efecto directo de 1.200 millones de euros en el PIB.

El ministro Óscar Puente presenta un plan de 1.629 millones para actuar sobre 5.000 kilómetros de firmes y avanzar hacia un modelo de conservación preventiva.

Diagnóstico compartido: déficit inversor y deterioro de la red

El debate técnico de la jornada puso de manifiesto un consenso claro entre los distintos agentes: España arrastra un déficit estructural de inversión en infraestructuras, especialmente en conservación. Durante la mesa redonda dedicada a la “Visión del sector de la construcción”, se abordaron cuestiones clave como la capacidad productiva, la financiación y los modelos contractuales necesarios para dar respuesta a la demanda de inversión.

Los datos expuestos en el encuentro reflejan la magnitud del reto: más del 50% de las carreteras presentan deterioros relevantes, con decenas de miles de kilómetros que requieren actuaciones urgentes y un déficit acumulado que supera los 13.000 millones de euros en la red viaria.  A ello se suma, según se destacó en la sesión, la caída sostenida de la inversión pública en infraestructuras en las últimas décadas, así como la necesidad de adaptar los modelos de contratación y financiación a un escenario más exigente, en el que la resiliencia climática y la eficiencia en el uso de los recursos cobran un papel central.

La voz del sector: capacidad, financiación y reformas pendientes

En línea con las intervenciones recogidas durante la jornada —y tal y como reflejan también las valoraciones compartidas por distintos participantes en redes sociales—, el sector coincidió en señalar la necesidad de reforzar la capacidad productiva, mejorar la estabilidad de los contratos y explorar fórmulas de colaboración público-privada.

Asimismo, se puso el foco en la importancia de dotar de continuidad a las políticas inversoras, evitando los ciclos de expansión y contracción que han caracterizado históricamente a la industria de la construcción y que han debilitado tanto su estructura como su capacidad de respuesta.

La jornada concluyó con un coloquio en el que se reforzó la idea de que el sistema de infraestructuras de transporte en España se encuentra en un punto de inflexión: la red existente, construida durante décadas, requiere ahora un esfuerzo inversor sostenido para garantizar su funcionalidad, seguridad y adaptación a los nuevos retos, desde el cambio climático hasta la digitalización.

La respuesta, según coincidieron los participantes, deberá combinar mayor inversión pública, nuevos instrumentos financieros y una planificación estratégica a largo plazo, capaz de transformar el modelo actual y asegurar la sostenibilidad del sistema en los próximos años.

Los representantes del sector advierten del deterioro acumulado de las infraestructuras y reclaman estabilidad inversora, reformas contractuales y nuevas vías de financiación.

Juan Francisco Lazcano: “La mejora de la red exige continuidad, estabilidad inversora y visión estratégica”

Ell Presidente de la Asociación Española de la Carretera (AEC), Juan Francisco Lazcano, advirtió durante su intervención del momento crítico que atraviesa la red viaria española, señalando que “las carreteras españolas están en el peor momento de su historia reciente”.

Lazcano recordó que el 52% de la red presenta deterioros de gravedad y que más de 34.000 kilómetros requieren reconstrucción urgente, al tiempo que incidió en la necesidad de trasladar con mayor eficacia el diagnóstico técnico a la toma de decisiones políticas.

En este sentido, valoró positivamente el reciente anuncio del Ministerio, considerándolo “un paso en la dirección apropiada”, aunque insistió en que el reto exige una respuesta sostenida en el tiempo. “El déficit acumulado no se corrige de un día para otro”, afirmó, subrayando la necesidad de un marco de inversión estable y a largo plazo.

El Presidente de la AEC defendió además la conveniencia de alcanzar un Pacto de Estado por las infraestructuras viarias, que sitúe la conservación y mejora de la red al margen de los ciclos políticos, así como la apertura a nuevas fórmulas de financiación, entre ellas los sistemas de pago por uso, siempre con carácter finalista y orientados a reinvertir los recursos en la propia red.

15 de abril de 2026